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" Los "pichones de águila" de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) tienen su primer contacto con un avión de combate de verdad cuando ingresan al Grupo Aéreo No. 51, equipado con los versatiles Tucano T-27 de Embraer.
En el corazón de Lima, específicamente en la Base Aérea de Las Palmas, ubicada en el apacible y elegante distrito de Surco, se encuentran aparcados los aviones Tucano del Grupo Aéreo No. 51. Con sus camuflajes de color verde selva y sus dientes de tiburón, son las aeronaves donde los futuros pilotos y los jóvenes oficiales cazadores de la Fuerza Aérea del Perú inician sus entrenamientos en la especialidad de intercepcion y bombardeo. Escuela de pilotos Grupo Aereo No. 51. Su antecedente mas claro se remonta al año 1960, cuando se denominaba Departamento de Vuelos No. 51, con sede en la Escuela de Oficiales de la FAP (EOFAP). Entonces, se utilizaban unos 15 aparatos tipo North American AT-6D Texan, así como algunos Stearman PT-17 y Beechcraft C-45 Expediter.
Un año después la unidad empezó a recibir los Cessna T-37B, naves que convirtieron a la FAP en una de las primeras Fuerzas Aéreas de Sudamérica en utilizar maquinas a reacción para el entrenamiento de sus cadetes (alumnos). Mas adelante, el 20 de febrero de 1964, el Alto Mando crea el Grupo Aéreo No. 51 (a quien en adelante denominaremos GRU-51), designando como su primer comandante al Coronel FAP Julio León Melgar. En 1965 llegan los Beechcraft A-80 Queen Air, asignados por sus especiales características a misiones de instrucción básica y navegación. Posteriormente, en 1966, se recibió un importante lote de aviones T-41D, parte de los cuales fueron cedidos a la Escuela de Aviación Civil del Perú (EDACI), con base en Collique, al norte de Lima. Dos años mas tarde, los AT-6D Texan fueron dados de baja, salvándose tan solo un par de ellos, que fueron cedidos a la Fuerza Aérea Boliviana. Pero en 1975, el GRU-51 volvio a recibir aeronaves para la instrucción. Esta vez se trato de 12 Lockheed T-33A, procedentes del Grupo Aéreo No. 7 (Unidad de Combate basada en Piura), que pasaron a realizar tareas de entrenamiento avanzado. Estas maquinas cumplieron su misión hasta 1981, cuando se reciben desde Italia los Macchi MB-339A, que dan lugar a su vez a la conformación de la Escuadrilla Acrobática "Los Diablos Rojos".
Tucanos en acción A fines de 1986, la Fuerza Aérea del Perú vuelve a modernizar algunas de sus unidades y adquiere los Embraer EMB-312 Tucano (T-27), fabricados en Brasil, que son asignados al GRU-51 a su llegada a Lima, en abril de 1987. Los T-27 de la FAP son aviones muy parecidos a los que integran la Escuadrilha da Fumaça de acrobacia de la Fuerza Aérea Brasileña. A propósito, la industria de este país ha logrado notables avances, y en el campo aeronáutico el Tucano es uno de sus mejores ejemplos. Echemos una breve mirada a su historia.
El 6 de diciembre de 1978 el Ministerio de Aeronáutica y EMBRAER celebraron un contrato inicial para construir dos prototipos. El primero decoló el 16 de agosto de 1980, con matrícula FAB 1300. El segundo prototipo (FAB 1301), realizó su primer vuelo el 10 de diciembre del mismo año. Un tercer prototipo, incorporando con las modificaciones previstas para los modelos de serie, recibió la matricula civil experimental PP-ZDK, y voló el 16 de agosto de 1982. Mas tarde, el EMB 312 fue bautizado como "Tucano", a sugerencia de un cadete de la Academia da Forca Aérea, recibiendo la designación oficial de T-27. Según la propia Embraer, se trata de un entrenador biplaza de turbohélice, equipado con un motor Pratt & Whitney Canadá 6A-25C, de 750 SHP. La hélice es una Hartzell tripala de fabricación norteamericana, que impulsa a la nave a una velocidad máxima de hasta 457 km/h a 3,050 metros sobre el nivel del mar. Su techo de vuelo es de 9,936 metros, y tiene un alcance de 2,112 kilómetros. Vació pesa 1,810 kilos, y para el decolage soporta un máximo de hasta 3,175 kilogramos. En su versión militar de ataque es capaz de cargar unos 1,000 kilos de armamento en cuatro puntos debajo de las alas -bombas, misiles o ametralladoras-. El combustible que utiliza es queroseno clase JP1 y tienen un consumo de 200 litros por hora a baja altura. Cuando se trata de vuelo normal, el consumo desciende a unos 150 lts/hora. Posee asientos eyectables modelo Martin Baker BR8LC, y sus dimensiones son de 11,14 metros de envergadura, 9,86 de largo, y 3,40 metros de altura. Además de Perú y Brasil, también lo utilizan Paraguay, Irak, Egipto, Inglaterra, Francia, Honduras, Argentina, Colombia, Venezuela, y Qatar. Alas rojiblancas El GRU-51,
dependiente de la Escuela de Oficiales FAP, esta encargado de impartir
instrucción de vuelo a los cadetes, y entrenamiento de combate a los jóvenes
oficiales pilotos de la FAP. Sin embargo, también puede desempeñarse en
operaciones de ataque y de apoyo táctico, en coordinación con las Unidades
de Combate de la FAP. En efecto, el Tucano
T-27 tuvo su bautizo de fuego durante el reciente Conflicto del Cenepa,
aunque desde mucho antes como ahora, intercepta con éxito a las avionetas de
narcotraficantes que intentan infiltrarse por la selva oriental del Perú.
Encuadrados en la VI Región Aérea Territorial (VI-RAT), y conjuntamente con
la USAF, desde 1991, los T-27 de la FAP ejecutaron Operaciones de Control y
Vigilancia del espacio aéreo peruano. Y hasta hace dos años habían logrado,
junto con los Cessna A-37B, el derribo de 19 aeronaves y la intervención de
otras 86. Los Tucano T-27 del GRU-51, esbeltas aves de metal, que en manos
de los jóvenes pilotos de combate peruanos se convierten en atrevidos
"pichones" de águila de la Fuerza Aérea del Perú, el arma decisiva para la
victoria.
La información presentada en esta sección es responsabilidad directa de cada uno de los autores y de ninguna manera implica responsabilidad alguna para Fuerzas Aéreas del Mundo a Escala. Editor en Jefe Aldo Flores Composición, Diseño y Web Master Alejandro Martínez
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